Describe una situación en Gaza “demencial, aún con el alto el fuego”. No hay reparación y “es como si hubieran lanzado 5 o 6 bombas atómicas de Hiroshima, sumando todo lo que se ha dejado caer sobre Gaza, y actos como este hacen mucha falta, tenemos que seguir hablando de lo que está pasando en Gaza”
Raúl Incertis, médico valenciano de Médicos sin Fronteras, llegaba al TAMA media hora antes de su esperada charla junto a la activista Salma Al Hakim. La concejala de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Aldaia, Empar Folgado, les daba la bienvenida y sonaban los primeros acordes de la canción de la cantante valenciana Esther.
“790 días desde que todo el feudo oscuro sobre Gaza… pero los profesionales continúan levantándose en medio del caos que todavía rienda”, y continuaba Folgado: “No queremos quedar impasibles, no podemos. La empatía parece un lujo, pero no lo es”. De este modo agradecía la regidora la presencia a los dos ponentes, que pasarían a relatar la durísima situación todavía en la franja con la conferencia organizada por el Ayuntamiento de Aldaia ‘Gaza: la vida al límite. La solidaridad de un médico entre bombas’.
Raúl Incertis es médico de urgencias y anestesista, y tuvo “la gran suerte” de poder acceder a Médicos sin Fronteras: “te envían a lugares que muy difícilmente puedes llegar si no eres de Médicos sin Fronteras o periodista”. Ha estado dos veces en Gaza, y previo al enfrentamiento con Israel, lo recuerda como un lugar bonito, “Gaza era un lugar muy luminoso, bonito, aunque sometido a un bloqueo de décadas”.
Esta última vez llegó a un territorio muy diferente, “cuando llegué con los coches de la ONU, la sensación era como estar en Hiroshima después de una bomba atómica”. Describe una ciudad con todos los edificios destruidos, o llenos de balas, restos encara echando humo, ruines… “fue un impacto sobrecogedor durante unos kilómetros hasta una zona medio conservada, en el centro”.
Vecinos y vecinas de Aldaia escuchaban horrorizados los relatos mientras Raúl que describe la vida en el hospital “como un 11M todos los días”. Ya suman más de 300 muertos desde el alto el fuego, “Israel no ha parado de matar en Gaza”, una ciudad sin infraestructuras y “dónde no llega la ayuda”…
Preguntado por si volvería, Raúl Incertis no duda que lo haría, pero sabe que es complicado que Israel le deje entrar después de haber estado denunciando el que pasa ahí dentro: “Israel no deja entrar periodistas extranjeros en Gaza, un médico que ha hecho de altavoz es difícil que pueda volver, pero “eventos como el de hoy hacen mucha falta, tenemos que seguir hablando del que está pasando en Gaza”.